¿Podemos dejar que Rostock desaparezca? - Sobre el estado del movimiento por la paz en Alemania (Julio 2025)
Rostock, 5 de junio. Aquí comienza hoy la maniobra de la OTAN Baltops (Operaciones Bálticas). Está previsto que dure dos semanas y demuestre la presencia militar en el mar Báltico. La disuasión está en la agenda y el objetivo claramente es Rusia. La Organización del Tratado del Atlántico Norte quiere entrenar para una eventual operación en estas aguas estratégicas en caso de conflicto. Más de 40 buques de guerra zarparán del puerto de Rostock hacia el mar Báltico, o más precisamente, desde el balneario Warnemünde y en este marco activistas por la paz están esperando aquí, frente al faro, desde la madrugada para protestar contra estos "juegos de guerra". Fue la "Alianza por la Paz del Norte de Alemania" que invitó a participar en la manifestación. "Si callas, estás de acuerdo" y "por mis nietos", rezan las frases escritas en sus carteles y chalecos. Las grandes barcazas se toman su tiempo. Uno de los manifestantes ha instalado la aplicación "Vesselfinder" en su celular, la que permite reconocer qué barco pasará y de qué bandera. ¿Pero revelarán los militares sus planes?
Hasta ahora no pasa nada, sólo tráfico marítimo normal, ferrys desde Escandinavia, buques mercantes y el barco de bomberos. Pero lentamente llegan los primeros buques de combate y se dirigen tranquilamente hacia el mar Báltico, ignorando a los carteles colgados en la orilla. Algunos curiosos observan los acontecimientos desde el paseo marítimo. El movimiento pacifista quiere dialogar con ellos; está recogiendo firmas por la paz y la democracia.
Muchos residentes de la ciudad están preocupados por la seguridad, ya que con sus 200.000 habitantes, Rostock se ha convertido en un verdadero complejo militar-industrial, especialmente desde la apertura del cuartel general de la OTAN, la CTF, la Commander Task Force Baltic, en inglés. Se trata esta última de una controvertida base militar que, según los críticos, viola el Tratado 2+4, que establece que no se pueden desplegar tropas extranjeras en el territorio de la antigua RDA. El gobierno ruso ya ha protestado contra la instalación, diplomáticamente hasta el momento. ¿Seguirá así o Putin acabará perdiendo la paciencia y atacará Rostock? El 5 de junio es un día laboral, y además de los activistas, pocos ciudadanos acudieron. Las nuevas instalaciones militares, como la CTF y el arsenal naval, generarán empleos e ingresos fiscales. No es de extrañar que los políticos mantengan un perfil bajo. Incluso la alcaldesa de Rostock —del partido “La Izquierda”— no criticó los juegos de guerra, sino que durante las maniobras se fue de vacaciones. No está sola en esto; su partido, que cogobierna en los estados federados Mecklemburgo-Pomerania Occidental y Bremen, votó en el Bundesrat, la cámara alta del parlamento, a finales de marzo, junto con los partidos de la derecha, CDU, SPD y Los Verdes, a favor de levantar el freno a la deuda y, por lo tanto, por apoyar el rearme.
Los ciudadanos se quedan abandonados con sus preocupaciones. Lo que una vez fue un importante movimiento pacifista en Alemania se ha fragmentado. Cada uno atiende su propia chacra, alimentando su ego. Hoy habrá cuatro manifestaciones diferentes relacionadas con la maniobra militar: Primero, la protesta en el faro de Warnemünde, convocada por el Movimiento Pacifista de Rostock, un grupo no partidario que salió de las protestas en desacuerdo con las medidas tomadas contra el coronavirus y al que algunos han calificado de "nazis". Luego está la segunda manifestación, organizada por la Alianza Sarah Wagenknecht (BSW), surgida del Partido de la Izquierda, un grupo de políticos del parlamento de la ciudad. Detrás de la estación de tren, en el muelle de pasajeros, el Partido de Izquierda planea "acompañar" la maniobra, como lo expresa elegantemente su comunicado de prensa. Allí también, hay pocos participantes. Y en la otra orilla, está la Alianza por la Paz de Rostock, con sus propias banderas. También un grupo muy reducido.
